Los principales aspectos a evaluar, según los objetivos indicados en el punto anterior ( y siempre teniendo en cuenta que las características particulares de cada alumno determinarán en cada momento hacer más hincapié en unos u otros conceptos),suelen ser:
- La competencia curricular.
La expresión competencia curricular se refiere al conjunto de destrezas y conocimientos que el alumno debería poseer por su edad en términos de objetivos y contenidos escolares.
La evaluación en este sentido ha de ser dinámica: debe captar no sólo el aprendizaje actual del alumno, sino también su potencial de aprendizaje, por ello se aconseja reevaluar después de un periodo determinado de apoyo o intervención.
Esta segunda variable que solemos examinar en el alumno se refiere al "cómo aprende", a cuáles son sus preferencias respecto a agrupamientos y materiales, a modalidades de presentación de las tareas y exigencias en las respuestas,cuál es su curva de atención, cuáles son las estrategias de aprendizaje que emplea, si tiende a ser autónomo o dependiente,etc. Cuanto mejor conozcamos cómo aprende el alumno, más adecuado será adaptar su apoyo para obtener efectividad.
- Historial académico y de aprendizaje previo
Verificar el nivel de desarrollo intelectual,neurológico,motor,psicosocial y de la personalidad con respecto a su grupo de edad, nos servirá para determinar la influencia que dichas variables pueden tener en el proceso de enseñanza-aprendizaje y adaptar los apoyos oportunos.
Verificar el nivel de adaptación del alumno a los requerimientos para su grupo de edad dentro de los ámbitos familiar,social y escolar; lo que influye en su motivación,autoconcepto,autoestima,autonomía y autodeterminación, conceptos subyacentes a una correcta ejecución y transferencia de los aprendizajes escolares.